Anticoncepción
El acceso a la anticoncepción descansa en el programa nacional de planificación familiar, uno de los más antiguos del continente africano, que aplican el Ministerio de Sanidad marroquí y la Asociación Marroquí de Planificación Familiar (Association marocaine de planification familiale, AMPF), afiliada a la Federación Internacional de Planificación Familiar. La anticoncepción es gratuita en los centros de salud públicos, y las farmacias dispensan también la mayoría de los métodos — píldora, inyectables, implantes, dispositivos intrauterinos (DIU) y preservativos —, incluida la anticoncepción de urgencia, aunque su dispensación depende a veces de la actitud del farmacéutico. El acceso es legal para las mujeres no casadas, pero en la práctica puede tropezar con reticencias; el de las menores es más difícil y suele estar condicionado a un acompañamiento. Esas reticencias no cambian la regla: la anticoncepción es legal, y cuando un profesional opone una negativa expresa una posición personal, no la norma; otra estructura pública sigue obligada a atenderla. Los centros de salud públicos y la asociación de planificación familiar son los circuitos más discretos y los menos caros. Los métodos de larga duración, implante y DIU, suelen ser los más adecuados cuando las consultas son difíciles de repetir. Los programas nacionales insisten hoy en el espaciamiento de los nacimientos y en el acceso de los jóvenes, con resultados variables según las regiones. Al otro lado del Estrecho, el Sistema Nacional de Salud incluye la anticoncepción entre sus prestaciones: financia una parte de los métodos hormonales recetados, pone sin coste el DIU y el implante, y la píldora de urgencia, de venta libre en farmacia, se entrega gratis en los centros públicos desde 2023; a partir de los 16 años, la Ley de Autonomía del Paciente reconoce al joven la decisión sobre su salud. Para una familia hispano-marroquí, la diferencia más visible es la de las jóvenes: lo que una joven de 16 años decide sola en España puede tropezar en Marruecos con la exigencia práctica de un acompañamiento.
Los puntos clave
| Marco | Programa nacional de planificación familiar, uno de los más antiguos del continente, aplicado por el Ministerio de Sanidad y la AMPF |
|---|---|
| Disponibilidad | Píldora, inyectables, implantes, DIU y preservativos, en el sector público y en las farmacias |
| Coste | Gratuita o muy barata en las estructuras públicas; precios libres en las farmacias privadas |
| Anticoncepción de urgencia | Disponible en las farmacias; su dispensación depende a veces de la actitud del farmacéutico |
| Mujeres no casadas | Acceso legal, que en la práctica puede tropezar con reticencias |
| Menores | Acceso más difícil, condicionado a menudo a un acompañamiento |
| Métodos de larga duración | Implante y DIU, a menudo más adecuados cuando las consultas son difíciles de repetir |
| Negativa de un profesional | Expresa una posición personal, no la regla; otra estructura pública sigue obligada a atenderla |
| Comparación con España | Financiación parcial de los métodos hormonales; colocación gratuita del DIU y del implante en la sanidad pública; píldora de urgencia sin receta en la farmacia (15 a 25 euros), gratis en los centros públicos; los jóvenes deciden solos desde los 16 años |
| Marroquíes y españoles | Cada país puede rechazar la receta del otro; el principio activo es el mismo aunque cambie la marca; con derecho a la sanidad pública, un marroquí residente en España recibe las mismas prestaciones que un español |
En la práctica
- Acuda a un centro de salud público o a la asociación de planificación familiar (AMPF): son los circuitos más discretos y los menos caros, y en los centros de salud públicos la anticoncepción es gratuita.
- En la farmacia, pedir el método por su nombre evita intercambios innecesarios. La anticoncepción de urgencia es tanto más eficaz cuanto antes se toma: como su dispensación depende a veces de la actitud del farmacéutico, sepa de antemano qué producto pedir, en lugar de buscarlo en el último momento.
- Hable de los métodos de larga duración — implante y DIU —, a menudo más adecuados cuando las consultas son difíciles de repetir.
- Los métodos combinados quedan descartados si fuma y tiene más de 35 años, si sufre migraña con aura o si ha tenido una trombosis: compruébelo con el médico.
- Si un profesional le niega un método, expresa una posición personal, no la regla: diríjase a otra estructura pública, que sigue obligada a atenderla, o a la AMPF.
- Cambiar de país obliga a llevar a la consulta la caja del anticonceptivo o el nombre de su principio activo, porque la marca varía y el principio activo no. La farmacia marroquí puede no admitir una receta española, y la española una marroquí: para seguir con el mismo método, pida cita con un médico del país de residencia o, en Marruecos, vaya a un centro de salud público.
- Las jóvenes de familias que viven entre España y Marruecos cambian de reglas al cruzar el Estrecho: en España deciden sin sus padres a partir de los 16 años y, por debajo, el médico evalúa su madurez; en Marruecos, una menor accede con más dificultad y casi siempre acompañada.
- Si vive en España, el centro de salud o el centro de salud sexual y reproductiva la atienden gratis, consulta y receta incluidas. Con la receta electrónica puede recoger el anticonceptivo en cualquier farmacia del país durante un año; la colocación del DIU o del implante no cuesta nada en la sanidad pública, y la píldora de urgencia se compra en la farmacia sin receta ni explicaciones. Si el precio le preocupa, pida al médico un preparado financiado: de dos píldoras casi iguales, una puede estarlo y la otra no.
Coste y cobertura
Los centros públicos marroquíes dan la anticoncepción gratis o a precio muy bajo, la AMPF cobra tarifas sociales por la consulta y el seguimiento, y en la farmacia privada el precio es libre, así que conviene preguntarlo. En España, el usuario paga de 2 a 10 euros al mes por una píldora financiada, según el preparado y su aportación, y de 10 a 20 por una que no lo está; el DIU y el implante, gratuitos en la sanidad pública, cuestan de 150 a 400 euros en la privada, y la píldora de urgencia vale de 15 a 25 euros en la farmacia, aunque los centros públicos la dan gratis.
Cambios recientes
Desde la ley española de 2023, los centros públicos dan gratis la píldora de urgencia, y algunas comunidades autónomas pagan ya toda la anticoncepción de las mujeres menores de 25 años.
A quién dirigirse
- Centros de salud y de planificación familiar del Ministerio de Sanidad marroquí, y centros de salud reproductiva.
- Asociación Marroquí de Planificación Familiar (AMPF), afiliada a la Federación Internacional de Planificación Familiar: consultas, anticoncepción y seguimiento ginecológico.
- Farmacias, para la anticoncepción de urgencia.
- En España: el centro de salud o el centro de salud sexual y reproductiva de la comunidad autónoma; la farmacia, sin receta, para la píldora de urgencia; la Federación de Planificación Familiar Estatal, que informa y da direcciones.
Conviene saber
El acceso legal no es siempre el acceso real: si un profesional le niega un método, expresa una posición personal, no la regla, y otra estructura pública sigue obligada a atenderla. Las mujeres no casadas y las menores son las que más tropiezan con esas reticencias, y los centros de salud públicos y la AMPF son para ellas los circuitos más discretos. Quien viene de España notará dos cambios: allí se decide sin los padres desde los 16 años y cualquier farmacia vende sin receta la píldora de urgencia; las farmacias marroquíes también la tienen, pero entregarla queda a veces a criterio del farmacéutico, por lo que es mejor llevar pensado el nombre del producto.
Fuentes
- Service-public.ma — portal nacional de los servicios públicos de Marruecos — portal oficial
- Salud sexual y reproductiva (España) — Observatorio de Salud de las Mujeres, Ministerio de Sanidad
- Ley Orgánica 1/2023 (reforma de la Ley Orgánica 2/2010) — Boletín Oficial del Estado
- Sociedad Española de Contracepción — guías y métodos
Aborto
Salvo peligro para la salud de la madre, abortar es delito en Marruecos (artículos 449 a 458 del Código Penal); los cuidados posteriores a un aborto se deben siempre a la mujer.
Todo el detalle: Aborto
Drogas y estupefacientes
El dahir (decreto real) de 21 de mayo de 1974 sobre la represión de la toxicomanía castiga el consumo, la tenencia y el tráfico de estupefacientes; la ley n.º 13-21 de 26 de mayo de 2021 legalizó los usos lícitos del cannabis — médico, farmacéutico, cosmético e industrial — bajo licencia de la ANRAC y en una lista limitada de provincias del Rif, pero el consumo recreativo sigue prohibido y castigado, y la atención es gratuita en los centros públicos de adictología — para quien llega de España, donde el consumo en privado no se sanciona, el error más caro es creer que el hachís está tolerado porque se cultiva en el país: la nacionalidad extranjera no atenúa nada.
El dahir (decreto real) de 21 de mayo de 1974 relativo a la represión de la toxicomanía castiga el consumo, la tenencia y el tráfico de estupefacientes: el consumo y la tenencia exponen a prisión y multa, y el tráfico a penas mucho más severas, agravadas cuando se dirige a menores o se comete en banda. La ley n.º 13-21 de 26 de mayo de 2021 legalizó los usos lícitos del cannabis — médico, farmacéutico, cosmético e industrial — bajo el control de la Agencia Nacional de Regulación de las Actividades relativas al Cannabis (Agence nationale de réglementation des activités relatives au cannabis, ANRAC), y solo en una lista limitada de provincias del Rif. Esa legalización no afecta en absoluto al consumo recreativo, que sigue castigado penalmente. Marruecos es un productor histórico de resina de cannabis (hachís), y el circuito legal quiere reconvertir progresivamente a una parte de los cultivadores del Rif: ha concedido sus primeras autorizaciones de cultivo y de transformación, y las superficies autorizadas aumentan de forma progresiva. Para un viajero extranjero, comprar a un vendedor es un riesgo mayor: los controles en las carreteras del norte son frecuentes, y la detención lleva a la prisión provisional y, después, a una condena; la nacionalidad extranjera no atenúa nada. La atención a las adicciones es gratuita en los centros de adictología del Ministerio de Sanidad marroquí, en las grandes ciudades; las asociaciones de reducción de riesgos actúan sobre todo en Tánger, Tetuán y Casablanca, y el Centro Antivenenos y de Farmacovigilancia de Marruecos (Centre antipoison et de pharmacovigilance du Maroc), en Rabat, es el centro de referencia para las intoxicaciones. Todo lo que ocurre en territorio marroquí cae bajo la ley penal marroquí, tenga el autor la nacionalidad que tenga; el extranjero detenido ha de reclamar enseguida a su consulado, que le asiste pero no puede apartarlo de la justicia del país. La ley española es muy distinta: consumir en casa o guardar droga para uno mismo no es delito ni infracción, mientras que hacerlo en la calle es una infracción administrativa grave, sin antecedentes penales, multada con 601 a 30 000 euros por el artículo 36.16 de la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana. El artículo 368 del Código Penal castiga el tráfico con prisión de uno a tres años si se trata de cannabis y de tres a seis si es una droga que causa grave daño a la salud, hasta nueve con agravantes; según la cantidad y las circunstancias, la simple tenencia puede tratarse como tráfico. El cannabis medicinal se reguló en España en 2025, con preparados estandarizados dispensados en las farmacias hospitalarias; al volante, la tasa de alcoholemia es de 0,5 g/l en sangre — 0,3 para los conductores principiantes y profesionales —, con delito a partir de 1,2 g/l, y conducir bajo el efecto de drogas es una infracción castigada con 1 000 euros y seis puntos, delito si hay influencia. Esas reglas españolas rigen también en Ceuta y en Melilla, ciudades españolas. Para la comunidad marroquí de España y para las familias que viajan entre los dos países, la frontera separa así dos regímenes muy distintos: el consumo, que en España cuesta como mucho una multa administrativa, puede acarrear en Marruecos una detención, la prisión provisional y una condena.
Los puntos clave
| Texto represivo | Dahir de 21 de mayo de 1974 sobre la represión de la toxicomanía: consumo, tenencia y tráfico |
|---|---|
| Consumo y tenencia | Prisión y multa |
| Tráfico | Penas mucho más severas, agravadas cuando se dirige a menores o se comete en banda |
| Circuito legal | Ley n.º 13-21 de 26 de mayo de 2021: usos médico, farmacéutico, cosmético e industrial, bajo licencia |
| Autoridad | ANRAC, Agencia Nacional de Regulación de las Actividades relativas al Cannabis |
| Provincias autorizadas | Lista limitada, en el Rif |
| Consumo recreativo | Prohibido y castigado penalmente, también para los extranjeros |
| Viajeros | Controles frecuentes en las carreteras del norte; la detención lleva a la prisión provisional |
| Tratamiento | Gratuito en los centros públicos de adictología de las grandes ciudades |
| Intoxicaciones | Centro Antivenenos y de Farmacovigilancia de Marruecos, en Rabat |
| Comparación con España | Consumir o tener droga en privado no es delito ni infracción; hacerlo en la vía pública se multa con 601 a 30 000 euros (Ley Orgánica 4/2015); el tráfico se castiga con uno a seis años según la sustancia, nueve con agravantes (artículo 368 del Código Penal); tasa de alcohol de 0,5 g/l, 0,3 para conductores noveles y profesionales |
| Marroquíes y españoles | La ley marroquí se aplica en Marruecos y la española en España — también en Ceuta y Melilla —, sea cual sea la nacionalidad; aviso inmediato al consulado en caso de detención; nunca cruzar la frontera con hachís ni con un paquete ajeno |
En la práctica
- Los centros de adictología del Ministerio de Sanidad aseguran una atención gratuita en las grandes ciudades — Casablanca, Rabat, Tánger, Fez y Marrakech —, y la Asociación Marroquí de Lucha contra la Toxicomanía (Association marocaine de lutte contre la toxicomanie) informa y orienta a las familias.
- Las asociaciones de reducción de riesgos actúan sobre todo en Tánger, Tetuán y Casablanca. En caso de intoxicación o de malestar grave tras un consumo, acuda a urgencias sin esperar; el Centro Antivenenos y de Farmacovigilancia de Marruecos, en Rabat, es el centro de referencia.
- No compre nunca a un vendedor, por tolerado que le parezca el consumo: la ley de 2021 no autoriza el consumo recreativo, los controles en las carreteras del norte son frecuentes, y la detención lleva a la prisión provisional y a una condena, sea cual sea su nacionalidad.
- No acepte nunca un paquete, una bolsa ni una maleta de nadie, ni un encargo para llevar en su equipaje o en su coche, en el puerto, en el aeropuerto o en los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla: en Marruecos, la tenencia ya es delito y el tráfico se castiga mucho más duramente; en España, la cantidad y las circunstancias pueden convertir la tenencia en tráfico (artículo 368 del Código Penal). Vale en los dos sentidos del viaje, también durante los desplazamientos de verano de la Operación Paso del Estrecho.
- En caso de detención en Marruecos, exija enseguida que se informe a su consulado (los españoles, al consulado de España de la demarcación): le prestará asistencia consular, avisará a su familia si usted lo pide y le dará una lista de abogados, aunque no puede intervenir en el procedimiento.
- Lo que vale en España no sirve en Marruecos: allí, consumir en casa no se sanciona y llevar droga por la calle se paga con una multa administrativa; aquí, consumo y tenencia pueden acabar en prisión y multa. El cannabis del Rif no altera esa regla, porque la licencia solo cubre los usos médico, farmacéutico, cosmético e industrial.
- Para una familia hispano-marroquí con adolescentes que pasan las vacaciones en Marruecos, hable de estas diferencias antes del viaje: un porro que en una calle española cuesta una multa de 601 euros como mínimo puede acarrear en Marruecos una detención y una prisión provisional.
- Si vive en España, la red pública trata gratis las adicciones en los centros de atención de cada comunidad autónoma, y la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción) informa en el 900 161 515. Consumir o llevar droga en la vía pública se multa con 601 euros como poco; traficar es delito, y una condena puede complicar la renovación de la residencia o la petición de nacionalidad. Si le detienen allí, pida que se avise al consulado marroquí de la demarcación.
Coste y cobertura
Los centros públicos de adictología marroquíes atienden gratis; multas y costas judiciales dependen de cada sentencia, y defenderse en un proceso por drogas implica pagar a un abogado. En España, la red pública trata las adicciones sin coste, y consumir o tener droga en la vía pública se multa con un mínimo de 601 euros.
Cambios recientes
El circuito legal del cannabis ha concedido sus primeras autorizaciones de cultivo y de transformación, y las superficies autorizadas aumentan de forma progresiva; el consumo recreativo sigue, en cambio, prohibido.
A quién dirigirse
- Centros de adictología del Ministerio de Sanidad (Casablanca, Rabat, Tánger, Fez, Marrakech): atención gratuita.
- Asociación Marroquí de Lucha contra la Toxicomanía; asociaciones de reducción de riesgos, sobre todo en Tánger, Tetuán y Casablanca.
- Centro Antivenenos y de Farmacovigilancia de Marruecos, en Rabat, para las intoxicaciones.
- Consulado de España de su demarcación en Marruecos, en caso de detención: asistencia consular y lista de abogados.
- En España: la red gratuita de centros de atención a las adicciones de cada comunidad autónoma; la FAD en el 900 161 515; la información oficial del Plan Nacional sobre Drogas.
- Consulado de Marruecos de su demarcación en España, para los marroquíes detenidos en España.
Conviene saber
Muchos viajeros creen que el cannabis está tolerado en Marruecos porque se cultiva allí. No lo está: la ley de 2021 se refiere a los usos médico, farmacéutico, cosmético e industrial, bajo licencia y en algunas provincias del Rif, no al consumo recreativo, que sigue castigado con prisión y multa. Un turista que compra resina se expone a una detención, a la prisión provisional y a una condena, y la nacionalidad extranjera no atenúa nada. Para quien viene de España, donde un porro en casa no se sanciona y en la calle cuesta una multa administrativa, es la diferencia más peligrosa entre los dos países; y en la frontera — puerto, aeropuerto o pasos de Ceuta y Melilla —, un paquete aceptado por favor puede convertirse en un proceso por tráfico.
Fuentes
- Service-public.ma — portal nacional de los servicios públicos de Marruecos — portal oficial
- Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana — artículo 36.16 (España) — Boletín Oficial del Estado
- Código Penal — artículos 368 a 378 (tráfico de drogas) — Boletín Oficial del Estado
- Plan Nacional sobre Drogas — Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones — Ministerio de Sanidad
