El cuerpo
La consulta de las seis semanas después del parto comprueba la cicatrización — episiotomía, desgarros, cesárea — y da luz verde médica a las relaciones. Es una autorización, no una obligación: muchas mujeres no tienen ganas entonces, y muchas otras no las tendrán durante meses. Los estudios sitúan la reanudación media entre las seis y las ocho semanas, y el retorno del deseo al nivel anterior entre los seis meses y el año — con enormes variaciones.
Por qué tarda
- Las hormonas: los estrógenos caen después del parto y siguen bajos durante la lactancia, lo que seca la vagina y apaga el deseo. La prolactina de la lactancia hace lo mismo.
- El cansancio: el sueño fragmentado es el primer enemigo del deseo, y dura meses.
- El cuerpo: la imagen de sí, las cicatrices, el pecho convertido en órgano de alimentación.
- El bebé: la atención absorbida, el miedo a que se despierte, la cama compartida.
- El parto mismo, cuando ha sido difícil o traumático: el cuerpo se protege.
El dolor
Frecuente en las primeras relaciones — cicatriz, sequedad —, debe desaparecer en semanas. Un lubricante es casi indispensable durante la lactancia. Un dolor que persiste más allá de tres meses no es normal: cicatrices dolorosas, infecciones, vaginismo reactivo, se tratan, y la fisioterapia del suelo pélvico — prescrita sistemáticamente en algunos países, desconocida en otros — ayuda a la mayoría.
La anticoncepción
La fertilidad puede volver antes de la primera regla, incluso durante la lactancia — la lactancia exclusiva protege solo bajo condiciones estrictas y durante seis meses como máximo. Hay que elegir un método antes de la primera relación: preservativo, DIU desde las cuatro semanas, píldora de progestágeno solo compatible con la lactancia, implante. La página sobre la anticoncepción lo detalla.
El otro progenitor
Su deseo también cambia — baja en muchos hombres los primeros meses, según los estudios —, y su paciencia se pone a prueba. Lo que ayuda: el contacto físico sin intención sexual, que mantiene el vínculo; compartir las noches, que devuelve el sueño; y decir lo que uno siente en lugar de esperar. Muchas parejas describen el primer año como el más difícil de su vida sexual, y el segundo como el del reencuentro. La depresión posparto, que apaga el deseo entre otras cosas, afecta a una madre de cada ocho y se trata.
Esta sección es una sección de salud sexual: describe, no ilustra, y no sustituye una consulta. Cuando algo duele, sangra o preocupa, la respuesta es un profesional.
