Dos sistemas, un mismo fondo
Los países hispanohablantes pertenecen a dos sistemas regionales de protección de los derechos humanos: el Sistema Interamericano — la Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969 («Pacto de San José»), la Comisión y la Corte Interamericana — para América Latina, y el Consejo de Europa — el Convenio Europeo de Derechos Humanos y el Tribunal de Estrasburgo — para España. Estados Unidos firmó la Convención Americana pero no la ratificó; Guinea Ecuatorial depende del sistema africano. Por encima, los pactos de las Naciones Unidas de 1966 y la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989, ratificada por todos.
Los derechos que enmarcan la vida de pareja
- La igualdad ante la ley y la no discriminación, incluidas — por interpretación de los tribunales — la orientación sexual y la identidad de género. Es el fundamento de las sentencias que abrieron el matrimonio igualitario en México, Colombia, Ecuador, Costa Rica y Estados Unidos.
- La vida privada y familiar: protege las decisiones íntimas — con quién vivir, tener o no hijos — contra la intromisión del Estado, y ha servido para despenalizar el adulterio, la homosexualidad y, en parte, el aborto.
- La libertad de casarse y de fundar una familia, con consentimiento libre y pleno: prohíbe los matrimonios forzados y fundamenta la elevación de la edad mínima.
- La igualdad entre los cónyuges, que acabó con la potestad marital y la administración de los bienes por el marido en toda la región durante el siglo XX.
- Los derechos del niño: el interés superior del niño como criterio de toda decisión sobre custodia, adopción y filiación; la igualdad de los hijos cualquiera que sea el estado civil de los padres.
- La integridad física y la vida sin violencia: la Convención de Belém do Pará (1994) obliga a los Estados americanos a prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer; el Convenio de Estambul, a los europeos.
Cómo se hacen valer
Ante los tribunales nacionales primero — el amparo, la tutela, el recurso de protección, según el país, son las vías rápidas para un derecho fundamental —, y después, agotadas las instancias, ante la Comisión Interamericana o el Tribunal de Estrasburgo. Las sentencias de la Corte Interamericana obligan al Estado condenado y orientan a los demás: la opinión consultiva de 2017 sobre identidad de género y parejas del mismo sexo, el caso Artavia Murillo sobre la fecundación in vitro en Costa Rica, las sentencias sobre violencia de género en México, han cambiado leyes en toda la región.
Lo que estas páginas hacen con ello
Cada artículo jurídico del sitio — matrimonio, divorcio, herencia, aborto, consentimiento — empieza por lo que estos derechos imponen en todos los países, y las fichas de país dicen cómo cada Estado los ha aplicado, o no. La dirección de los cambios de los últimos veinte años es clara casi en toda la región: más igualdad, más autonomía, más protección de los niños y de las víctimas. El ritmo, no.
Para ir más lejos
- Corte Interamericana de Derechos Humanos — sentencias y opiniones consultivas.
- Comisión Interamericana de Derechos Humanos — cómo presentar una petición.
- Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos — pactos y comités.
- Tribunal Europeo de Derechos Humanos — para España.
