Lo que miden las encuestas
Varias encuestas nacionales preguntan a las parejas dónde se conocieron. La más citada, la estadounidense How Couples Meet and Stay Together de la Universidad de Stanford, sigue a miles de parejas desde 2009; los institutos de estadística de España y de varios países latinoamericanos incluyen preguntas parecidas en sus encuestas de fecundidad y de familia. Sus resultados convergen en lo esencial.
Los grandes canales
- Amigos y familia: durante décadas el primer canal, en retroceso lento pero constante.
- Trabajo y estudios: estables, con un desplazamiento del trabajo hacia los estudios en las generaciones jóvenes.
- Ocio, fiestas, lugares públicos: importantes en el sur de Europa y en América Latina, donde la sociabilidad de calle y de barrio sigue siendo fuerte.
- Internet y aplicaciones: de casi nada a principios de siglo a uno de los primeros canales en las grandes ciudades, sobre todo entre los mayores de treinta y después de una separación.
Lo que no ha cambiado
La proximidad. Incluso en las aplicaciones, la mayoría de las parejas se forma entre personas que viven en la misma región, tienen un nivel de estudios cercano y edades parecidas. La tecnología ha ampliado el círculo de los posibles; no ha abolido la geografía ni la sociología.
Estabilidad de las parejas según el canal
Un temor frecuente: que las parejas nacidas en línea duren menos. Los datos disponibles no lo confirman. Una vez controladas la edad y la duración de la relación, las tasas de separación son parecidas cualquiera que sea el canal. Lo que predice la duración no es dónde se conoció uno, sino cómo se vive después.
