Lo que dice la anatomía
La densidad de terminaciones nerviosas hace del glande del clítoris y del glande del pene las zonas más sensibles del cuerpo humano, seguidas de los labios, la vulva y el pene en su conjunto, el ano y el perineo, los pezones — en los dos sexos —, los labios de la boca, el cuello y la nuca, la cara interna de los muslos, las orejas. Un estudio canadiense de 2013 estableció el mapa por encuesta a cientos de personas: coincide en lo esencial entre hombres y mujeres, con una intensidad mayor declarada por las mujeres en el cuello, los pezones y los muslos.
Lo que dice la experiencia
Fuera de las zonas genitales, la sensibilidad es en gran parte aprendida: una zona que ha sido acariciada con placer se vuelve más sensible; una que nunca lo ha sido, o que se asocia a una experiencia mala, deja de responder. De ahí que el mapa de cada persona sea único, y cambie con las parejas y con los años. La única manera de conocerlo es preguntar y probar.
En ella
El clítoris es un órgano de unos diez centímetros, del que solo el glande es visible; sus raíces rodean la vagina y el punto que la tradición llama «G» es, para la mayoría de los anatomistas, su cara interna. La estimulación del glande del clítoris es necesaria para el orgasmo en la mayoría de las mujeres, según todas las encuestas — la penetración sola lo produce en una minoría. La página sobre el placer femenino lo desarrolla.
En él
El glande y el frenillo concentran la sensibilidad, pero el resto — el escroto, el perineo, la próstata, accesible por el ano — responde a menudo más de lo que los hombres esperan. Las encuestas muestran que los hombres declaran menos zonas erógenas que las mujeres, y los sexólogos atribuyen la diferencia a la educación más que a la anatomía.
Explorar en pareja
- Sin objetivo: la exploración funciona cuando no tiene que llevar a nada.
- Con palabras: «más», «menos», «ahí», son las tres que más ayudan y menos se dicen.
- Con tiempo: la excitación de la mujer tarda de media más que la del hombre en alcanzar el mismo nivel.
- Con variedad: la presión, el ritmo, la temperatura, el material cambian la sensación de una misma zona.
Esta sección es una sección de salud sexual: describe, no ilustra, y no sustituye una consulta. Cuando algo duele, sangra o preocupa, la respuesta es un profesional.
