La noticia en breve
Un estudio del Scandinavian Journal of Psychology, publicado en línea el 14 de noviembre de 2025, analiza a jóvenes adultos que mantienen una relación a distancia desde hace al menos seis meses. Los comportamientos que cuidan la relación, sobre todo la apertura y una actitud positiva, se asocian con una mayor confianza mutua, a su vez asociada con una mejor calidad de la relación. Son relaciones estadísticas, no la prueba de un efecto.
Lo que dice el estudio
Ali Berke Körün y Seydi Ahmet Satıcı, investigadores en asesoramiento psicológico de la Universidad Técnica de Yıldız, en Estambul, publicaron en línea el 14 de noviembre de 2025 un artículo en el Scandinavian Journal of Psychology (Körün y Satıcı, 2025). Su punto de partida: las relaciones a distancia son cada vez más comunes, sobre todo entre quienes los psicólogos llaman adultos emergentes, esos jóvenes que ya no son adolescentes sin estar del todo asentados. ¿Cómo se sostienen estas relaciones y qué las hace más satisfactorias?
Precisemos lo que hemos podido leer: no el texto íntegro, sino el resumen publicado y algunos elementos de método visibles en la página de la editorial. Según esos elementos, la muestra final cuenta con 348 estudiantes universitarios de Turquía, de entre 17 y 26 años, todos en una relación a distancia desde hacía al menos seis meses (Körün y Satıcı, 2025).
Se estudian tres elementos: los comportamientos de mantenimiento de la relación, esos gestos corrientes con los que se cuida el vínculo; la confianza diádica, la que se concede a la pareja concreta; y la calidad de la relación tal como la percibe cada participante (Körün y Satıcı, 2025).
Los autores utilizan un modelo de mediación en serie, que comprueba si un vínculo pasa por etapas intermedias. Según el resumen, los comportamientos de mantenimiento se relacionan con la calidad de la relación de dos maneras: directamente e indirectamente, por el desvío de la confianza. Entre esos comportamientos, la apertura y la actitud positiva destacan como los más importantes para la confianza, que a su vez se asocia con una mejor calidad de la relación (Körün y Satıcı, 2025).
Los puntos que conviene recordar
Primer punto: la confianza actúa como pasarela. Los gestos de mantenimiento no solo van de la mano de una relación considerada mejor, sino que lo hacen en parte porque se acompañan de más confianza hacia la pareja (Körün y Satıcı, 2025). El vínculo directo subsiste: la confianza no lo explica todo.
Segundo punto: no todos los gestos pesan igual. La apertura, es decir, confiarse y decir lo que se siente, y la positividad, es decir, un tono benévolo y alentador, son los que el resumen destaca para la confianza (Körün y Satıcı, 2025). El resumen no detalla ni los demás comportamientos medidos ni la fuerza de los vínculos.
Tercer punto: los autores leen sus resultados a la luz de la teoría de los sistemas familiares. En ella, la pareja se ve como un sistema sometido a factores de estrés, aquí las dificultades de la distancia, y el mantenimiento de la relación como lo que la ayuda a conservar su equilibrio. De ahí extraen pistas para el asesoramiento de pareja (Körün y Satıcı, 2025).
Cómo leer estos resultados
La palabra clave es «relacionado». El resumen habla de «predecir» o de «aumentar», pero describe asociaciones entre respuestas a cuestionarios. Un modelo de mediación organiza los datos; no demuestra que los gestos produzcan confianza, ni que la confianza mejore la relación. El sentido inverso es igual de plausible: cuando se confía en el otro, uno se abre con más facilidad.
La población está acotada: 348 estudiantes de Turquía, de 17 a 26 años (Körün y Satıcı, 2025). Es un público estudiantil, en un contexto cultural concreto. Los resultados no dicen nada con certeza sobre parejas de más edad, casadas, con hijos, o separadas por una frontera y por trámites de residencia. Nada de lo que hemos leído indica que los dos miembros de una misma pareja hayan respondido: se tendría entonces la mirada de una sola persona.
Por último, el resumen no menciona ningún seguimiento en el tiempo. No se sabe, por tanto, si quienes están bien hoy seguirán bien dentro de un año, y una relación considerada de buena calidad no garantiza que vaya a durar.
Qué cambia para el lector
Otros trabajos van en el mismo sentido. En una encuesta en línea con 647 jóvenes adultos, de los cuales el 36,5 % tenía pareja a distancia, los mensajes escritos frecuentes y las respuestas atentas iban de la mano de una mayor satisfacción en las parejas a distancia, mientras que el uso de las videollamadas no estaba relacionado con ella (Holtzman et al., 2021). Otro estudio, en el que las parejas puntuaban sus intercambios en un diario, encontró que los miembros de parejas a distancia se confiaban más y que esa apertura se asociaba con una sensación de intimidad más fuerte (Jiang y Hancock, 2013).
Lo que puede extraerse de ello sin exagerar es que, a distancia, la confianza no cae del cielo. Parece mantenerse con gestos muy sencillos: decir lo que se está atravesando, acoger con benevolencia lo que dice el otro, mantener un tono cálido incluso cuando el día ha sido largo. Esos gestos no garantizan nada, pero están al alcance de cualquiera.
Esto no sustituye a la pregunta de fondo: saber adónde va la relación y por cuánto tiempo. Y si la desconfianza, los celos o el silencio se instalan de forma duradera, una entrevista con un psicólogo o con un consejero de pareja puede ayudar a ver las cosas con más claridad.
Lo que añade nuestra página de fondo
Nuestra página de fondo recuerda ante todo que la distancia es más frecuente de lo que se cree y que las parejas afectadas no están menos satisfechas que las demás. En Francia, el 4 % de los adultos en pareja no compartían vivienda con su cónyuge a principios de 2011, y más de la mitad de ellos tenía menos de 30 años (Insee, 2013). Enumera lo que ayuda a aguantar: un rumbo o una fecha de fin, un ritmo de contacto que convenga a los dos, vida cotidiana compartida en lugar de conversaciones de balance, la alternancia de los desplazamientos y una vida social cuidada. Describe las trampas: idealizar al otro, querer reencuentros perfectos, dejar que se instalen los celos. Concluye que una pareja a distancia se sostiene sobre todo porque los dos saben adónde van. Véase la página sobre la pareja a distancia.
Para saber más
Esta noticia forma parte de un tema más amplio, que nuestra página La pareja a distancia trata en detalle.
