El marco legal
Filipinas no conoce ninguna unión civil ni pareja registrada, para ninguna pareja. La convivencia sin matrimonio solo está regulada en su aspecto patrimonial, por los artículos 147 y 148 del Family Code (Código de Familia). Cuando los dos convivientes tenían capacidad para casarse entre sí, los salarios y los bienes adquiridos con el esfuerzo común les pertenecen por partes iguales, y el esfuerzo común se presume aunque uno de ellos solo se haya ocupado de la casa: el trabajo doméstico cuenta como aportación (artículo 147). Cuando uno de los dos no tenía capacidad — por seguir casado con otra persona, por ejemplo —, solo son comunes los bienes adquiridos con una aportación efectiva, en proporción a lo que cada uno pruebe haber aportado (artículo 148). La diferencia pesa mucho en un país sin divorcio: muchos filipinos viven con una segunda familia mientras siguen legalmente casados con otra persona, que es exactamente la situación del artículo 148. Las parejas del mismo sexo no tienen ningún estatuto: sus reclamaciones sobre los bienes se basan en las reglas ordinarias de la copropiedad. Fuera de los bienes, la convivencia no crea casi ningún derecho: el conviviente no hereda si no hay testamento, y el testamento debe respetar la legítima de los herederos forzosos. Los hijos de padres no casados — hijos ilegítimos (illegitimate children), en la terminología de la ley filipina — heredan una parte menor, pero sus derechos están protegidos, y el reconocimiento por el padre es determinante para los alimentos y la herencia. Los padres y las madres solos pueden acogerse, si cumplen sus condiciones, a las prestaciones de la Solo Parents' Welfare Act (ley de bienestar de los padres solos). Nada de esto pasa por un registro: una pareja de hecho inscrita en un registro autonómico español, o una unión de hecho o unión civil reconocida por un país latinoamericano, no tiene equivalente en el derecho filipino, y sus efectos en Filipinas no están garantizados.
Los puntos clave
| Estatuto registrado | Ninguno: ni unión civil ni pareja registrada, para ninguna pareja |
|---|---|
| Artículo 147 | Los dos podían casarse: copropiedad por partes iguales de los bienes adquiridos durante la convivencia; el trabajo doméstico cuenta como aportación |
| Artículo 148 | Uno de los dos no podía casarse: copropiedad solo en proporción a las aportaciones efectivas, sin presunción de igualdad |
| Parejas del mismo sexo | Ningún estatuto; las reclamaciones sobre los bienes se basan en las reglas ordinarias de la copropiedad |
| Herencia | El conviviente no hereda sin testamento; el testamento respeta la legítima de los herederos forzosos |
| Hijos | Los hijos ilegítimos heredan una parte menor, pero sus derechos están protegidos; el reconocimiento por el padre cuenta para los alimentos y la herencia |
| Padres solos | Prestaciones de la Solo Parents' Welfare Act |
| Extranjeros | No pueden ser propietarios de tierras en Filipinas (véase la ficha sobre el patrimonio) |
| Españoles y latinoamericanos | La pareja de hecho de un registro autonómico español y la unión de hecho latinoamericana no tienen equivalente en Filipinas; efectos no garantizados |
En la práctica
- Documente las aportaciones a cada compra y guarde los recibos. Si se aplica el artículo 148, no rige ninguna presunción de igualdad: solo cuenta lo que se pruebe.
- Ponga los bienes a nombre de los dos cuando los dos aportan — salvo las tierras, que un extranjero no puede poseer: el conviviente español o latinoamericano que financia la compra de un terreno debe pedir antes consejo a un abogado filipino.
- Haga testamento: es la única manera de dejar algo a su pareja, y siempre dentro de la parte de libre disposición que deja la legítima de los herederos forzosos. Complételo con poderes (power of attorney) para que su pareja pueda actuar en su nombre.
- Reconozca formalmente a los hijos para que su filiación no se discuta después: inscriba el nacimiento con el reconocimiento del padre en el registro civil siempre que sea posible, porque de ello dependen los alimentos y la herencia.
- Un hijo de padre o madre españoles es español de origen (artículo 17 del Código Civil): inscriba su nacimiento en el Registro Civil Consular de Manila; si los padres no están casados, la filiación paterna debe constar por reconocimiento. El hijo de un latinoamericano se inscribe en el consulado de su país, según sus propias reglas.
- No dé por hecho que su pareja de hecho española o su unión de hecho latinoamericana vale en Filipinas: allí no existe ningún estatuto equivalente. Conserve los certificados de su registro, apostillados, por si una administración o un banco los pide, pero cuente sobre todo con el testamento, los poderes y la documentación de los bienes.
- Si uno de los dos sigue casado en Filipinas, solo una declaración de nulidad o una anulación — o el reconocimiento judicial de un divorcio obtenido en el extranjero por un cónyuge extranjero — le permitirá casarse de nuevo; mientras tanto, la pareja queda bajo el artículo 148.
- Para la comunidad filipina de España: la pareja de hecho depende de los registros autonómicos, con reglas propias en cada comunidad autónoma, y esos registros exigen por lo general no estar casado con otra persona — lo que excluye al filipino cuyo matrimonio anterior no se ha anulado. La inscripción española, además, no producirá ningún efecto en Filipinas.
Coste y cobertura
Los honorarios notariales de los acuerdos y de los testamentos son moderados. La anulación de un matrimonio anterior, en cambio, cuesta a menudo varios cientos de miles de pesos y dura años (véase la ficha sobre el divorcio). Aparte quedan, para los documentos españoles y latinoamericanos, la apostilla y las traducciones.
Cambios recientes
Como el divorcio no existe, muchos filipinos viven con una segunda familia mientras siguen legalmente casados con otra persona — precisamente la situación que regula el artículo 148. Ninguna reforma ha creado hasta ahora un estatuto para las parejas no casadas, y la ley de divorcio aprobada por la Cámara de Representantes en mayo de 2024 decayó sin voto del Senado.
A quién dirigirse
- Local Civil Registrar (registrador civil municipal), para el reconocimiento de los hijos.
- Public Attorney's Office (PAO, defensoría pública), para quienes cumplen las condiciones.
- Integrated Bar of the Philippines (IBP, colegio de abogados): asistencia jurídica gratuita.
- Notario o abogado, para los acuerdos sobre los bienes, el testamento y los poderes.
- Oficina consular de España en Manila (Registro Civil Consular) o consulado de su país: certificados de estado civil e inscripción de los nacimientos.
Conviene saber
Qué artículo se aplica lo decide todo. Si uno de los dos sigue legalmente casado con otra persona, solo cuentan las aportaciones probadas — el trabajo doméstico no —, y eso cambia radicalmente el resultado. En un país sin divorcio es una situación frecuente: si su pareja filipina estuvo casada, aclare su estado exacto antes de comprar nada en común. Y quien llega de España con una pareja de hecho inscrita, o de América Latina con una unión de hecho reconocida, no debe contar en Filipinas con ningún derecho equivalente: el testamento y la documentación de los bienes son lo mínimo.
Fuentes y enlaces oficiales
- gov.ph — portal oficial del Gobierno de Filipinas — portal oficial, en inglés
- Código Civil español — artículo 17 (nacionalidad de origen) — Boletín Oficial del Estado
- Ley 20/2011 del Registro Civil — inscripción de nacimientos — Boletín Oficial del Estado
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