Drogas y estupefacientes — Marruecos

El dahir (decreto real) de 21 de mayo de 1974 sobre la represión de la toxicomanía castiga el consumo, la tenencia y el tráfico de estupefacientes; la ley n.º 13-21 de 26 de mayo de 2021 legalizó los usos lícitos del cannabis — médico, farmacéutico, cosmético e industrial — bajo licencia de la ANRAC y en una lista limitada de provincias del Rif, pero el consumo recreativo sigue prohibido y castigado, y la atención es gratuita en los centros públicos de adictología — para quien llega de España, donde el consumo en privado no se sanciona, el error más caro es creer que el hachís está tolerado porque se cultiva en el país: la nacionalidad extranjera no atenúa nada.

Mapa de situación — Marruecos — Drogas y estupefacientes
Marruecos. Mapa de situación de contornos simplificados — datos Natural Earth, dominio público.

El marco legal

El dahir (decreto real) de 21 de mayo de 1974 relativo a la represión de la toxicomanía castiga el consumo, la tenencia y el tráfico de estupefacientes: el consumo y la tenencia exponen a prisión y multa, y el tráfico a penas mucho más severas, agravadas cuando se dirige a menores o se comete en banda. La ley n.º 13-21 de 26 de mayo de 2021 legalizó los usos lícitos del cannabis — médico, farmacéutico, cosmético e industrial — bajo el control de la Agencia Nacional de Regulación de las Actividades relativas al Cannabis (Agence nationale de réglementation des activités relatives au cannabis, ANRAC), y solo en una lista limitada de provincias del Rif. Esa legalización no afecta en absoluto al consumo recreativo, que sigue castigado penalmente. Marruecos es un productor histórico de resina de cannabis (hachís), y el circuito legal quiere reconvertir progresivamente a una parte de los cultivadores del Rif: ha concedido sus primeras autorizaciones de cultivo y de transformación, y las superficies autorizadas aumentan de forma progresiva. Para un viajero extranjero, comprar a un vendedor es un riesgo mayor: los controles en las carreteras del norte son frecuentes, y la detención lleva a la prisión provisional y, después, a una condena; la nacionalidad extranjera no atenúa nada. La atención a las adicciones es gratuita en los centros de adictología del Ministerio de Sanidad marroquí, en las grandes ciudades; las asociaciones de reducción de riesgos actúan sobre todo en Tánger, Tetuán y Casablanca, y el Centro Antivenenos y de Farmacovigilancia de Marruecos (Centre antipoison et de pharmacovigilance du Maroc), en Rabat, es el centro de referencia para las intoxicaciones. La ley penal marroquí se aplica a todos los hechos cometidos en Marruecos, sea cual sea la nacionalidad de su autor: un extranjero detenido debe pedir de inmediato la asistencia de su consulado, que presta asistencia consular pero no puede sustraerlo a la justicia marroquí. En España, en cambio, el consumo y la tenencia para el consumo propio en privado no son delito ni infracción; en un lugar público constituyen una infracción administrativa grave, castigada con una multa de 601 a 30 000 euros (artículo 36.16 de la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana), sin antecedentes penales; el tráfico se castiga con uno a tres años de prisión para el cannabis y con tres a seis para las drogas que causan grave daño a la salud (artículo 368 del Código Penal), hasta nueve con agravantes, y la cantidad y las circunstancias pueden convertir la tenencia en tráfico. El cannabis medicinal se reguló en España en 2025, con preparados estandarizados dispensados en las farmacias hospitalarias; al volante, la tasa de alcoholemia es de 0,5 g/l en sangre — 0,3 para los conductores principiantes y profesionales —, con delito a partir de 1,2 g/l, y conducir bajo el efecto de drogas es una infracción castigada con 1 000 euros y seis puntos, delito si hay influencia. Esas reglas españolas rigen también en Ceuta y en Melilla, ciudades españolas. Para la comunidad marroquí de España y para las familias que viajan entre los dos países, la frontera separa así dos regímenes muy distintos: el consumo, que en España cuesta como mucho una multa administrativa, puede acarrear en Marruecos una detención, la prisión provisional y una condena.

Los puntos clave

Texto represivoDahir de 21 de mayo de 1974 sobre la represión de la toxicomanía: consumo, tenencia y tráfico
Consumo y tenenciaPrisión y multa
TráficoPenas mucho más severas, agravadas cuando se dirige a menores o se comete en banda
Circuito legalLey n.º 13-21 de 26 de mayo de 2021: usos médico, farmacéutico, cosmético e industrial, bajo licencia
AutoridadANRAC, Agencia Nacional de Regulación de las Actividades relativas al Cannabis
Provincias autorizadasLista limitada, en el Rif
Consumo recreativoProhibido y castigado penalmente, también para los extranjeros
ViajerosControles frecuentes en las carreteras del norte; la detención lleva a la prisión provisional
TratamientoGratuito en los centros públicos de adictología de las grandes ciudades
IntoxicacionesCentro Antivenenos y de Farmacovigilancia de Marruecos, en Rabat
Comparación con EspañaConsumo y tenencia en privado: ni delito ni infracción; en un lugar público: multa de 601 a 30 000 euros (Ley Orgánica 4/2015); tráfico: de uno a seis años según la sustancia, hasta nueve con agravantes (artículo 368 del Código Penal); alcoholemia: 0,5 g/l, 0,3 para principiantes y profesionales
Marroquíes y españolesLa ley marroquí se aplica en Marruecos y la española en España — también en Ceuta y Melilla —, sea cual sea la nacionalidad; aviso inmediato al consulado en caso de detención; nunca cruzar la frontera con hachís ni con un paquete ajeno

En la práctica

Coste y cobertura

En Marruecos, la atención es gratuita en los centros públicos de adictología; las multas y las costas judiciales dependen de la resolución, y la defensa en un proceso por drogas supone honorarios de abogado. En España, los tratamientos de las adicciones son gratuitos en la red pública, y la multa por consumo o tenencia en un lugar público es de 601 euros como mínimo.

Cambios recientes

El circuito legal del cannabis ha concedido sus primeras autorizaciones de cultivo y de transformación, y las superficies autorizadas aumentan de forma progresiva; el consumo recreativo sigue, en cambio, prohibido. En España, el cannabis medicinal se reguló en 2025, con preparados estandarizados dispensados en las farmacias hospitalarias, y los clubes sociales de cannabis siguen sin ley.

A quién dirigirse

Conviene saber

Muchos viajeros creen que el cannabis está tolerado en Marruecos porque se cultiva allí. No lo está: la ley de 2021 se refiere a los usos médico, farmacéutico, cosmético e industrial, bajo licencia y en algunas provincias del Rif, no al consumo recreativo, que sigue castigado con prisión y multa. Un turista que compra resina se expone a una detención, a la prisión provisional y a una condena, y la nacionalidad extranjera no atenúa nada. Para quien viene de España, donde un porro en casa no se sanciona y en la calle cuesta una multa administrativa, es la diferencia más peligrosa entre los dos países; y en la frontera — puerto, aeropuerto o pasos de Ceuta y Melilla —, un paquete aceptado por favor puede convertirse en un proceso por tráfico.

Fuentes y enlaces oficiales

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