El marco legal
El Código Penal de 1963, heredado de España, castigaba el tráfico y la tenencia de drogas tóxicas con prisión; la Ley 4/2022 del nuevo Código Penal mantiene la penalización del tráfico con penas graves y de la tenencia y el consumo con penas menores, sin cantidades legales ni distinción clara entre consumidor y traficante, y sin cannabis medicinal; el texto es de difícil acceso y las detenciones por «bangui» (cannabis local, cultivado en el continente y en Bioko) son frecuentes y a menudo resueltas con pagos. No hay ley de alcohol específica aplicada: la venta a menores no se controla, el consumo de cerveza y de destilados es elevado (Guinea Ecuatorial figura entre los países de mayor consumo per cápita de África según la OMS), y el Código de la Circulación no prevé un control de alcoholemia efectivo, aunque la policía sanciona la conducción en estado de embriaguez a su criterio. El tratamiento de las adicciones es casi inexistente: el hospital psiquiátrico de Malabo y algunas iglesias; ninguna estadística oficial. El país es también punto de tránsito de la cocaína sudamericana hacia Europa por el golfo de Guinea.
Los puntos clave
| Tenencia y consumo | Penalizados (Código Penal 2022) sin cantidades legales; detenciones frecuentes por cannabis; pagos habituales |
|---|---|
| Tráfico | Penas graves de prisión; tránsito de cocaína por el golfo de Guinea |
| Cannabis medicinal | No regulado |
| Alcohol | Venta libre sin edad mínima aplicada; consumo per cápita entre los más altos de África; sin control de alcoholemia efectivo |
| Tratamiento | Casi inexistente: hospital psiquiátrico de Malabo, iglesias |
| Contexto | Información oficial inexistente; aplicación arbitraria; extorsión |
En la práctica
- No llevar ninguna sustancia: la detención por cannabis es frecuente y se resuelve a menudo con pagos o con prisión sin juicio rápido; los extranjeros son objetivos.
- El alcohol es legal y omnipresente, pero conducir tras beber expone a sanciones arbitrarias y la carretera es peligrosa (estado de las vías, ausencia de alumbrado).
- No hay tratamiento público estructurado: las iglesias y algunas ONG acogen a los dependientes; el hospital psiquiátrico de Malabo atiende las crisis.
- Las embajadas aconsejan a sus nacionales la abstención total de drogas y prudencia con el alcohol.
- La OMS y el UNODC publican los pocos datos disponibles.
Coste y cobertura
Sin tratamiento público; pagos informales frecuentes en las detenciones; multas de tráfico arbitrarias.
Cambios recientes
El nuevo Código Penal de 2022 no despenalizó nada; ninguna política de drogas ni de alcohol se ha anunciado; las incautaciones de cocaína en tránsito han aumentado en el golfo de Guinea.
A quién dirigirse
- Hospital psiquiátrico de Malabo.
- Iglesias y ONG locales: acogida de dependientes.
- Embajadas: asistencia a detenidos.
- OMS — perfil de país sobre el alcohol.
Conviene saber
La escasez de fuentes obliga a la prudencia: la ley existe pero su aplicación es arbitraria, y la detención por unos gramos de cannabis puede convertirse en extorsión o en prisión prolongada. El alcohol, legal y barato, es el problema de salud pública más grave y el menos tratado.
Fuentes y enlaces oficiales
- OMS — Informe sobre la situación mundial del alcohol y la salud, perfil de Guinea Ecuatorial — datos, en inglés
- UNODC — Informe mundial sobre las drogas — datos regionales
- Embajada de España en Malabo — recomendaciones de viaje — servicios consulares
Enlaces verificados a fuentes oficiales o de referencia. Se abren en una pestaña nueva.
