¿Cuál es tu mejor recuerdo de los dos?
¿Por qué una pregunta al día?
La rutina desgasta sobre todo la conversación: se habla de organización, de la compra, de los hijos, rara vez de uno mismo. Una pregunta sencilla en el momento adecuado —en la cena, en el coche, antes de dormir— suele bastar para volver a abrir la puerta. Los pequeños gestos repetidos cuentan más que las grandes ocasiones: es lo que muestran los estudios sobre las parejas que duran.
Cómo usarla
La pregunta cambia cada día a medianoche. Hágasela a su pareja (o envíesela), escuche su respuesta y luego responda usted. Marque «hecho» para alargar su racha. No se envía nada al sitio: la racha se guarda en su navegador.
¿Una pregunta, una corrección, una sugerencia? Escríbenos.
